La abogada, actriz, presentadora y productora de cine y televisión Fariba Hawkins no pudo escapar del COVID-19. Hoy nos comparte su experiencia.

«Vivía un día a la vez»

Desde 1999, Fariba Hawkins estuvo involucrada en los medios televisivos. En 2007, fundó Tiempo Real, Inc, junto con su esposo, Jeico Castro. En 2012, cursó un diplomado de cine para incursionar en el sector cinematográfico y ganó el Fondo Cine 2013, con el cual produjo su primera película «Kimura», estrenada en cines en 2016 y vendida internacionalmente, formando parte desde julio de 2018 a julio de 2020 de la plataforma Netflix.ESPECIALES  | Conversaciones post COVID-19: Fariba Hawkins

¿Cómo se contagió?

«Trabajando. Realizaba una entrevista a un abogado para obtener información para un documental que mi esposo y yo elaboramos. Nos mantuvimos con nuestras mascarillas, menos el licenciado, que teníamos que grabar en cámara. Aunque mantuvimos el distanciamiento, se le colocó un micrófono de solapa que no se puede desinfectar con alcohol por su sensibilidad, y la entrevista duró más de una hora. Dos días después, el licenciado, quien se había practicado la prueba y le salió negativa, nos llamó para informarnos que tras una segunda prueba salió positivo».

¿Cómo descubrió su contagio?

“Me comencé a sentir mal, con escalofríos, fiebre, dolor de cuerpo y garganta. Me sentía tan mal que no quería salir de mi casa a hacerme la prueba y aun llamando al 169 no quisieron ir a mi casa porque no tenía síntomas graves. Un jueves amanecí sin olfato y gusto, supe con certeza de que tenía que ir a comprobarlo porque en mi casa estaban mis hijos y mi esposo. El viernes a las 7:00 a.m., estuve en fila en la gran estación de San Miguelito, donde se hacen pruebas en auto y me hicieron la prueba rápida y el PCR».

ESPECIALES  | Conversaciones post COVID-19: Fariba Hawkins¿Qué fue lo más difícil?

«No contar con ayuda cuando te sientes mal, porque nadie puede ir a la casa a asistirte en las tareas del hogar».

¿Sintió temor por su vida?

«No pensaba mucho en eso. Vivía un día a la vez y mientras podía respirar bien y el oxímetro marcara bien las tres veces al día que me indicaron… pues tenía fe de que todo saldría bien y el tiempo pasaría pronto. Siempre se siente mucha zozobra y hubo un par de días que me deprimí porque mejoraba y caía de nuevo mal».

Mensaje para quienes no creen en el virus.

«Eso es una de las cosas que más me frustran, ver cómo las personas no se cuidan. La negación es una autodefensa del ser humano por no enfrentar un problema y no deprimirse. Mi consejo es: cuídense no solamente con las medidas sanitarias, sino traten de llevar una vida sana, con buena alimentación, vitaminas, para preparar al cuerpo con buenas defensas para cuando te dé, pues lamentablemente a la mayoría de la población le va a dar».